Factores críticos en el desarrollo de las Pymes

El crecimiento de las empresas es esencial para el desarrollo económico de un país y para la generación de empleo. Para nadie que estudie a las empresas latinoamericanas, es un secreto que más del 90% de las empresas son Pymes. Es fácil identificar si una empresa pertenece a este sector, por su cantidad reducida de empleados, su nivel bajo de ingresos e inversión modesta. Lamentablemente, la tasa de mortalidad de las mismas es alta, debido a las múltiples dificultades que enfrentan a la hora de competir.

Entre los factores negativos que afectan el desarrollo de las Pymes, podemos encontrar:

  • Asimetrías de información. Donde no se cuenta, en muchas ocasiones, con la información suficiente, veraz e idónea para la acertada toma de decisiones.
  • Falta de encadenamientos productivos. En el mundo actual, una de las vías de crecimiento y transferencia de conocimiento para las Pymes es enlazarse a una cadena global de mercancías. Por mencionar un ejemplo, en Costa Rica y Panamá, se acaba de crear un programa que propiciará los encadenamientos productivos entre ambos países, mediante la intervención de organizaciones como el Ministerio de Economía de Costa Rica, el Centro de Promoción de la Pyme en Centroamérica y la Cooperación Austríaca para el Desarrollo. 
  • Fuentes de financiamiento poco accesibles que permitan el crecimiento acelerado de la empresa. Por ejemplo, en Costa Rica, para solicitar un crédito por 20 mil dólares, el pequeño empresario debe dar una garantía o una prenda que cubra por lo menos el 80% o 70%, prácticamente debe de contar con algún activo que tenga un valor de 15 mil dólares. ¿Si la Pyme contara con este activo, entonces para que pediría un préstamo? Sería en este caso mejor venderlo y no tener que pagar intereses anuales de un 25% en el mejor de los casos, durante “n” cantidad de años.
  • Falta de capacidad gerencial. En muchos casos, por su alta concentración en los problemas del día a día, falta de planificación, exceso de improvisación y falta de orientación hacia el cliente, se pierde la visión del negocio y se dejan de aprovechar oportunidades valiosas.
  • Círculo de confort del propietario. En muchas ocasiones se desarrollan emprendimientos con el objetivo de generar economías de subsistencia, donde el pequeño local que se abre se hace sin ningún objetivo de crecimiento, sino con la meta de contar con una fuente de ingreso que le cubra los gastos básicos de alimentación y techo al emprendedor. Su falta de visión e interés hasta hace impensable la posibilidad de ingresar y competir en los mercados internacionales. Lo cual genera con el tiempo que empresas extranjeras se desplacen y minen el mercado local.
  • Falta de visión del los gobiernos para estimular y facilitar una plataforma efectiva que promueva el desarrollo de Clusters y estimule las exportaciones. Esto promueve la competitividad de las empresas en el sector y por ende, en el largo plazo la competitividad a nivel internacional. Variados países desarrollados, generan políticas y programas que facilitan el ambiente de negocios para estimular la competitividad y el desarrollo de sus industrias más relevantes.
  • Una vez identificados algunos de los problemas más relevantes para el desarrollo de las empresas, debemos comprender lo que algunos estudios con diferentes metodologías, confirman que son las variables que tienen en común las Pymes que han sobrevivido y se han desarrollado exitosamente en el mercado. Los resultados de algunos estudios son:
  • La Escuela de Negocios de Londres en el 2002 realizó un estudio que expone 6 factores asociados al crecimiento de las empresas: La experiencia directiva con respecto a la industria. Cercanía con los clientes. Innovación y flexibilidad en la comercialización y tecnología. Operar en mercados en crecimiento. Concentración en las utilidades y no en las ventas. Un sistema de incentivos motivador para los colaboradores. 
  • Otro estudio realizado en USA, en los noventas, a empresas manufactureras, menciona que la inversión en capital humano y la incorporación de tecnologías son esenciales para la competitividad de las Pymes.
  • Una investigación realizada a inicios del 2000, con una muestra de más de mil Pymes en Canadá, concluyó que el crecimiento sostenido brinda competitividad a las pequeñas empresas.
  • Otra investigación realizada en el 2001, analizó a 300 empresas del sector de construcción y destacó que el crecimiento organizacional está determinado por una serie de variables asociadas a la capacidad y destrezas gerenciales del propietario. Estudio que concuerda con la realidad de la región latinoamericana, donde en el 2009, se realizó un estudio que destaca que en entornos de mayor incertidumbre como la nuestra, la competitividad de las Pymes está vinculada a las características del emprendedor y su red de contactos.

Resumiendo los factores críticos como las habilidades del emprendedor, los recursos con los que cuenta la empresa, el entorno en el que se desenvuelve, la estrategia que se elige, o las políticas que promueve un gobierno para estimular la competitividad; ser parte del grupo llamado “Pymes”, es todo un reto que no es para cualquier persona, al presentarse desde el inicio una serie de desafíos que nunca dejan de aparecer. 

Cómo ejemplo exitoso de una empresa costarricense, que ha sabido aprovechar durante más de una década los factores críticos para el desarrollo de una Pyme está el caso de Olman Céspedes, propietario del negocio Super Baterías, empresa enfocada en la comercialización de accesorios para vehículos. Organización que en 1997 empezó con un solo local en San José, ya cuenta con 40 locales en el país, reporta 100,000 mil unidades vendidas anualmente, invierte 15 mil dólares en la apertura de cada nuevo local, reporta crecimientos anuales de hasta un 15% en sus ventas y para finales del 2012 espera internacionalizarse y contar con 6 locales en Panamá. La Cámara de Comercio de Costa Rica ya la ha seleccionado como una de las cinco empresas que se convertirá en franquicia en el marco del Proyecto de Fortalecimiento y Crecimiento de las Pymes por medio del modelo de franquicias.

Definitivamente, el mismo economista, John Maynard Keynes no estaba equivocado hace más de ochenta años, cuando decía que la inversión privada dependía del temperamento sanguíneo del emprendedor, considerándola en parte como una lotería donde existían altas probabilidades de fracaso. Donde la interacción de habilidad y suerte es constante y el análisis costo-beneficio, muchas veces queda de lado, debido al ambicioso interés del empresario. 

“…La característica de la naturaleza humana, según la cual una gran proporción de nuestras actividades positivas dependen más del optimismo espontáneo, que de una expectativa matemática.” (Keynes, 1936)

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