Habla ahora o calla para Siempre

conversacion

La muerte es un desafío. Nos dice que no perdamos tiempo… Nos dice que nos digamos, ya mismo que nos amamos.
– Leo Buscaglia

“¡Tenía cosas pendientes que decirle!… pero ya no está conmigo, ahora sólo me toca imaginar lo que hubiera pasado”.

Comentarios como ese, escucho muy seguido cuando se acercan personas a buscar el consuelo de haber perdido a un ser querido. Cuando se lamentan por el futuro que se esfumó antes de lo planeado, por no haber aprovechado el presente.

Desgraciadamente toda la reflexión y los “hubiera dicho, hubiera hecho, hubiera demostrado”, llegan al corazón cuando terrenalmente es imposible comunicarse.

Mucho de los mensajes pendientes se quieren plasmar el día del funeral, pero es triste darnos cuenta que aunque queramos atrasar las manecillas del reloj, el tiempo nos ha ganado por mucho.

Lo sorprendente es que cuando me toca preguntar en conferencias quién ha dicho lo que siente a sus seres queridos, pocos son capaces de levantar la mano e inclusive me comentan “Es buena la idea, pero me siento ridículo”, “No puedo decir lo que siento, porque luego se va a sentir importante”, “Prefiero esperar otro momento”.

¿No valdrá más la pena arriesgarnos a hacer el ridículo, a que el otro se sienta más, a que tal vez no sea el mejor momento, que después ya no tener tiempo para decir lo que pensamos?

La escritora Anamaría Rabatté nos da un mensaje claro y concreto: “En vida hermano, en vida”, inclusive nos ofrece la idea de, así como celebramos el día de muertos, celebremos a los vivos los 365 días del año.

Celebremos el poder de decir al otro “te quiero”, sin pensar que somos cursis, celebremos dar las gracias sin pensar que nos hacemos menos, celebremos decir te necesito sin pensar que perdimos la dignidad, celebremos la oportunidad de pedir perdón sin pensar que somos fracasados.

Como dice San Maximiliano Kolbe “Vive siempre como si este fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo”.

Haz un homenaje en vida a todo aquel con el que te topes en el camino. Dile lo que sientes, lo que piensas. Se sincero con esa persona y con tu corazón. No hablo de cursilerías. Hablo de aprovechar el presente, de no dejar cosas pendientes.

Estás a una carta, una llamada o a un encuentro de distancia. Habla ahora o calla para siempre.
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