La parábola de la rana hervida

En este post hablaremos de la parábola de la rana hervida y que podemos aprender de esta.

Interpretacion de La parábola de la rana hervida

Los estudios sistémicos de la mala adaptación a amenazas crecientes producidas por los cambios han dado lugar a lo que se conoce como la parábola de la rana hervida. Si colocamos una rana en una olla de agua hirviente, inmediatamente busca a salir, por el contrario, si colocamos la rana dentro de la olla con agua a temperatura ambiente y no la asustamos, generalmente se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 27 grados, la rana no hace nada, incluso parece pasarla bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida y confundida. Finalmente, no está en condiciones de salir de la olla. Aunque nada se lo impide la rana se queda allí y se cocina. ¿Por qué?, porque su aparato interno para detectar amenazas a la supervivencia está preparado para detectar cambios repentinos en el medio ambiente, no para cambios lentos y graduales.

Esto mismo le ocurre a nuestra mente cuando no está preparada para percibir lo sutil y las consecuencias de nuestros actos. La inteligencia intrapersonal es el aparato interno de los seres humanos capaz de percibir cambios lentos y graduales y así evitar “morir hervidos”.

Todo cambio es estresante

Todo cambio es estresante por naturaleza, así nosotros podremos graduar ese estrés, manejando la cantidad de cambio que podemos tolerar.

Las empresas, las sociedades y los individuos responden con rapidez frente a cambios bruscos, pero es poco lo que hacen con cambios graduales. Una vez que están inmersos en el paradigma es muy difícil salir de allí. Es solo con inteligencia intrapersonal que podemos reconocer lo errores y ver nuestras fallas para poder adaptarnos a los cambios graduales. Es la capacidad para comprenderse a uno mismo, asumiendo los propios sentimientos y emociones. Supone la habilidad para dominar la vida afectiva y adaptarla a las diferentes situaciones. Ayuda a formarse una imagen concreta y realista de uno mismo y a ser capaz de actuar en coherencia con las propias emociones. Permite resolver los problemas vinculados con las propias emociones.

La Inteligencia Intrapersonal supone diferentes habilidades. Entre ellas destacan:

  1. Conocer las propias ideas, capacidades y limitaciones.
  2. Fijarse metas realistas.
  3. La habilidad para dominar las emociones personales y adecuarlas a las circunstancias.
  4. La capacidad para regular el estrés, el comportamiento y los pensamientos.

Para tener una imagen ajustada de sí mismo, haga un listado de todas sus virtudes y buenos hábitos, así como de sus defectos y hábitos negativos. Pregunte a las personas que mejor le conocen que hagan el mismo listado sobre usted; de este modo podrá comprobar si los demás le perciben tal y como usted se ve. Intente mejorar aquello que no le guste.

Cuando tenga mal humor intente controlar su ira interior recapacitando sobre el porqué de su enojo y trate de reorientar su enfado hacia sentimientos y conductas positivas.

Analice la influencia que tienen sus emociones en sus estados de ánimo. Ej Cuando llora se siente triste, cuando ríe está alegre ¿qué siente? ¿cómo puede mantener la alegría en caso de estar alegre? ¿cómo modificar la tristeza en el caso de estar llorando? Haga un listado de los comportamientos que le hicieron sentir mal y escriba posibles soluciones o ayudas (ej. si estoy triste; dar una vuela, ir al cine. etc). Reflexione sobre sus posibilidades y limitaciones e intente fijarse metas a corto y medio plazo en el trabajo, estudios, pareja, etc. Esta actividad le ayudará a quererse y aceptarse.

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