Afinando Nuestra Percepción

Afinando Nuestra Percepción

Afinando Nuestra Percepción. Todo está sujeto a una interpretación, a un punto de vista, a una percepción. Según percibamos nuestro presente así será nuestro futuro, es por ello que aprender a afinar la percepción de las situaciones presentes, quizá sea una de las técnicas mas útiles para mejorar nuestra calidad de vida.

En la vida todo es tan relativo que normalmente no tomamos agua directamente del grifo porque está “caliente’ y no nos bañamos con esa misma agua porque está “fría”. En resumen, ¿esta fría o caliente? Solo su percepción lo sabe.

En cualquier país del norte una mañana de invierno a 10°C de temperatura es “caliente” pero en verano una mañana con la misma temperatura es “fría”.

Definitivamente observamos el mundo como queremos observarlo y ésa forma tan particular de verlo es producto de nuestra percepción, la cual a su vez se es producto de lo que nosotros llamamos creencias o paradigmas.

Nuestra vida es como es y nos sentimos con ella de la manera en que nos sentimos, a causa de nuestra percepción de la misma, lo que a su vez se origina de las creencias. El pensamiento puede ser consciente o inconsciente, en otras palabras podemos capacitarnos para pensar apropósito sobre algo o simplemente pasarnos todas las horas de vigilia pensando inconscientemente en función de nuestras creencias.

Si en este momento realizáramos un análisis minucioso de nuestras vidas, podríamos descubrir cuales son las creencias que poseemos y calificarlas en útiles e inútiles. Lo que consideramos bueno en la vida es consecuencia de las creencias útiles, lo que nos desagrada o incomoda de la vida es producto de nuestras creencias inútiles.

Cuando una creencia se experimenta o se vivencia, automáticamente se convierte en paradigma y a su vez se hace realidad en el mundo físico. Se crea. Un paradigma tiene dos únicas funciones:

  1. Hacerse realidad.
  2. Perpetuarse en el tiempo .

Analicemos esto más detalladamente utilizando el ejemplo de la prosperidad. Una persona es próspera porque tiene algunos paradigmas que dicen algo como:

  • “Siempre puedo conseguir más”.
  • “Guardo una parte del dinero que gano”.
  • “Siempre tengo”.
  • “Hay suficiente para todos”.
  • “No tengo que quitar para conseguir”.
  • “Cuando necesito de algún lado aparece”.
  • “La vida es abundante”.

La persona próspera de manera inconsciente siempre está pensando en sus paradigmas, utilizando el ejemplo que dice “Siempre tengo” quizá durante muchas horas al día este pensando en ello y como es el producto de lo que piensa, pues cada vez logrará tener más. Al conseguir fortalecer la economía su paradigma se refuerza, una vez más se experimenta, lo que hace que el pensamiento sobre el “tener” se haga más fuerte, por lo que se ratificará el paradigma. Se perpetuará. No estaba muy lejos de la realidad aquella analogía que todos escuchamos en alguna oportunidad y decía: “Real llama real”, quien tiene dinero piensa en dinero lo que le lleva a tener más.

Ahora, imaginemos el caso contrario: Un individuo que durante su vida ha experimentado que nunca le alcanza el dinero. Pasará innumerable cantidad de horas pensando que no hay suficiente y como su pensamiento es creador, la vida le dará las circunstancias necesarias (gastos imprevistos) para que siempre le falte. En el momento que siente y experimenta la escasez su paradigma se ratifica, intensifica y perpetúa, lo cual hace que piense aún más en escasez, lo que le traerá mayor pobreza y así sucesivamente; es por ello que la vida es cíclica. Las cosas suelen repetirse porque nosotros no cambiamos nuestros paradigmas.

Es precisamente ese pensamiento inconciente el que de manera automática genera toda percepción posible ante las distintas circunstancias que se nos presentan a diario. Puede ser un mismo hecho, pero una persona prospera lo percibe de una determinada manera y una persona escasa lo percibe de otra forma.

Aprender a afinar esa percepción, ver el lado positivo de las cosas o por lo menos “no etiquetar” como malo lo que nos esta aconteciendo, será un cambio tan grande que nuestros resultados positivos se potenciarán y transformarán de forma casi inmediata.

La percepción de la oportunidad, viene precisamente de nuestra capacidad de apreciar en cualquier circunstancia una oportunidad. Esta jamás llamará a su puerta, puede pasar toda una vida, atendiendo, esperando y no escuchará ningún llamado. Absolutamente ninguno. Usted es la oportunidad y es usted quien deberá llamar a la puerta que lo conducirá a su destino. A medida que desarrolle la fuerza de su personalidad, creando una auto imagen con la cual pueda vivir, con un creciente sentimiento de su propia dignidad, se preparará para reconocer la oportunidad, para perseguirla y atraparla.

Atrévase a cambiar sus percepciones, a pensar que todo lo que sucede es para su bienestar y su vida cambiará. Es tonto pensar que sus cosas cambiarán si usted no cambia. Suelte los miedos y de el cambio, usted tiene todo el potencial del mundo para hacerlo.

 

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