Cómo Salir de la Parálisis y Avanzar Hacia Tus Metas

Cómo Salir de la Parálisis y Avanzar Hacia Tus Metas

Cómo Salir de la Parálisis y Avanzar Hacia Tus Metas. Seguramente te ha pasado: quieres lograr algo pero por alguna razón no avanzas hacia eso.

Sabes qué hacer o al menos por dónde comenzar. Pero algo sucede en ti que te mantiene en la parálisis. El tiempo pasa… y poco sucede con tu meta.

El desear, obviamente, no es suficiente. Es un buen y necesario comienzo, pero insuficiente por sí solo para hacer real tus sueños.

¿Encuentras algo en ti que quieres lograr pero ante lo cual no has avanzado? ¿Quizá algo para lo cual tienes muy buenas excusas pero que en el fondo no llegan a satisfacerte?.

La fórmula para pasar de “A” a “B”, desde donde estás hasta donde quieres estar, desde la idea hasta la manifestación concreta necesita de acción, más que de simple deseo.

¿Cuál es la clave de tu éxito pasado, presente y futuro?

Mucho se ha hablado sobre cuál es la clave del éxito, el factor principal del que depende la capacidad de lograr lo que se quiere. Las respuestas van desde el fijarte metas hasta el manejo del tiempo, pasando por la habilidad para relacionarse.

Pero todas esas estrategias requieren de un elemento fundamental: La capacidad para tomar acción, para ponerte en movimiento, para generar resultados.

Hay dos leyes que en todo momento están influyendo sobre tu capacidad de ponerte en movimiento.

Una es la Ley de la Inercia y la otra es la Ley del Moméntum. La inercia es la tendencia de lo que está en reposo permanecer inactivo; el moméntum es lo contrario: se refiere a la propensión de aquello que está en movimiento a permanecer en actividad.

La aplicación de estas leyes a tu vida y el logro de lo que quieres es muy simple: mientras menos te muevas hacia tus metas más tenderás a paralizarte, y en la medida que te acerques a ellas a través de tus acciones más fácil te será alcanzarlas.

Afortunadamente, las dos leyes son inversamente proporcionales: Si incrementas el moméntum disminuye tu inercia.

En otras palabras: mientras más rápido hagas algo en pro de tus metas por pequeño que sea ese primer paso, más estarás poniendo la balanza a favor de tu éxito.

¿Cómo contrarrestar tu inercia? Algunas ideas:

Dirige el moméntum que ya tienes.
Ya tú has ejecutado hoy una gran cantidad de acciones. Se estima que cada uno de nosotros tiene entre 50.000 y 60.000 pensamientos por día. No he sabido de nadie que haya contabilizado el promedio de acciones cotidianas, pero seguramente está por los miles, desde levantarte de la cama y cepillarte los dientes hasta cerrar un negocio y desarrollar ideas para un nuevo proyecto.

Por lo tanto, reconoce que en realidad ya estás en movimiento; lo que hace falta es que al menos una de esas miles de acciones de hoy, decidas dirigirla hacia tus metas. Es tu acción dirigida la que te enrumba al destino de tu éxito.

Esta acción la determinas básicamente con dos simples declaraciones: Sí y no. Sí a aquellas acciones que te acercan a tus metas y no a todo lo que te aleja de ellas. Al final del día, tú estás o más cerca o más alejado de tus metas.

Y esto es algo que, afortunadamente, está bajo tu poder: Así sea por un milímetro en la proverbial travesía de mil kilómetros tu paso de hoy puede aproximarte a lo que quieres. De hecho, una maravillosa sensación es la de darte cuenta de que cada día que pasa te encuentras más y más cerca de la vida que realmente quieres vivir.

¿Te imaginas lo agradable que sería sentirte así? Es fácil: haz algo hoy por romper tu inercia y aumentar tu moméntum.

No justifiques tu parálisis… o te quedarás estancado
Acepta que tus explicaciones sobre por qué no te has puesto en marcha son sólo racionalizaciones que generas luego de que te das cuenta de que el tiempo ha pasado sin mucho avance.

Recuerdo a Richard Bach, en su libro Ilusiones, cuando dice “justifica tus limitaciones y te quedarás con ellas”. Mientras más fuerza le imprimas a tus excusas tu inercia irá en aumento. Decide lo contrario: No le prestes atención a tus “es que no” por ejemplo, “Es que no lo hice porque no he tenido tiempo” y comienza a pensar en tus “sí porque”.

Sí porque quieres… sí porque lo decides… sí porque te lo mereces… sí porque eres capaz… sí porque quieres mejorar tu vida.

Decide la próxima acción física y ¡hazla ahora!

Determina cuál es la próxima acción física a ejecutar en función de lo que quieres lograr. Haz una llamada; busca algo en Internet; pregúntale a un amigo; lee un libro; escribe ideas iniciales para tu proyecto. Cualquier cosa que ponga en ascenso tu moméntum y merme tu inercia.

¿Cuál es la próxima acción física por pequeña que sea para avanzar hacia lo que quieres?

¿Sabes lo mejor? Una vez que te pongas en movimiento te será más fácil continuar que parar. Así que ¿qué estás esperando?

Debilita tu inercia, incrementa tu moméntum y ¡pon tu pasión en acción!

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