Buscando en el Lugar Equivocado

Buscando en el Lugar Equivocado

Este Post Trata de Buscando en el Lugar Equivocado

El propósito de las palabras es comunicar ideas. Cuando las ideas son comprendidas, se olvidan las palabras. Dónde puedo encontrar un hombre que haya olvidado las palabras?….. Con ése quisiera yo hablar”
Chuang Tzu

Suelo enseñar en grupos y empresas dos Técnicas de origen oriental: El Tai Chi y la Meditación , como herramientas de relajación, concentración, antiestrés y de crecimiento personal y espiritual.

Con varios años en esta actividad he encontrado cantidad de actitudes comunes a tantas personas que han transitado por mis clases y por supuesto, intento obtener aprendizajes de esas experiencias.

Quizás uno de los comentarios mas comunes ocurre en la primera o segunda clase, en las que suelo combinar movimientos del Tai Chi Chuan con una etapa de Meditación al final. Una vez terminada la clase hay una sesión de preguntas, en las que hay una que nunca falta: “ Profesor, qué libro nos recomienda para ir leyendo sobre esto??”… y siempre les respondo: no hace falta leer ningún libro para aprender Tai Chi o Meditación, no leas, practica¡¡Ven a las clases sin expectativa de cuánto vas a tardar en aprender tal o cual o cual cosa o desarrollar esta u otra habilidad. No insistas en el aprendizaje intelectual de la Técnica , al menos, no por ahora, porque si comienzas a leer y te alejas de la práctica, no habrás logrado absolutamente nada. En el camino del crecimiento espiritual, lo importante no es el conocimiento, sino la sabiduría.

El conocimiento está en los libros, en los cursos, en Internet, en el colegio o en la universidad, pero se puede ser un PHD en tal materia y ser un patán en la vida, sin embargo, existen miles de seres, que no asistieron al colegio ni a la universidad y, que los hemos visto en nuestros países, en las costas, en los llanos o en las montañas y que son unos verdaderos sabios. Aprendieron de sus vivencias, del clima, del comportamiento de los animales, de cómo se dan las cosechas, y también aprendieron de las nubes y del sol y de las lluvias y saben llevar esa experiencia a su cotidianidad. Son en realidad los más felices, porque son los que menos desean, los que menos necesitan. Saben que están de paso, como el agua del río o la flor que solo se da en primavera y eso no los incomoda. Admiran igual al sol que a la tormenta, porque así son nuestros estados de ánimo, y no se quedan pegados a nada…como la superficie del lago quieto y cristalino, que todo lo refleja, pero nada se le queda adherido.

Así que no cuestiones tanto, no busques en el conocimiento lo que está en la sabiduría. Vive el milagro de estar vivo, de respirar, de ver que aquello que comes, en solo cuestión de horas forma parte de tus células o de tus órganos, ve tu alma reflejada en un recién nacido. Esa ternura que sientes al verlo, es la ternura que está en tu alma en espera de poder brotar, de hacer que en simultáneo tomemos conciencia de que somos materia y espíritu. Solo entonces encontraremos aquello que tanto buscamos, pero que pocos, solo unos pocos saben qué es.

 

 

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