Caleidoscopio

Caleidoscopio

Caleidoscopio

Un día se vio asediado por su pequeño hijo de siete años, para que le hiciera un caleidoscopio, ese pequeño cristal multifacético que al girarlo multiplica en forma mágica los objetos, el padre haciendo gala de su destreza, pulió con mucho cuidado el cristal y hábilmente, valiéndose solamente de su tacto, lo montó en un cono perfecto, el niño entusiasmado se lo llevó a la escuela y sus compañeritos de clase disfrutaron con él, tan espléndido regalo; uno de ellos le preguntó:

-¡oye! ¿Quién te lo hizo?,

-mi padre- contestó

-¡imposible!- le increpó su amigo,

-tu padre está ciego-

el pequeño guardó silencio, reflexionó un momento y respondió: -en efecto, mi padre está ciego pero solamente de los ojos.

Aprendamos a ver con el corazón

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