Cuidando los Pequeños Detalles

Cuidando los Pequeños Detalles

Cuidando los Pequeños Detalles. En un oportunidad escuche una historia que narraba paso a paso todos los detalles de una guerra, para que al final esta se perdiera simplemente porque una persona “olvido” poner un clavo en la herradura de un caballo. Parece mentira, pero es así, un pequeño detalle como lo es un clavo, impidió que toda la logística y preparación para un combate, dieran el resultado deseado.

Definitivamente el cuidar los pequeños detalles es una de las principales claves que nos llevan a la excelencia. Las funciones o productos realizados con excelencia o ética son los más valiosos en el mercado.

 

Piense por un momento cuales son los más valiosos automóviles que usted encuentra en el mercado.

Cuales son los más vendidos. La respuesta es sencilla. Los realizados con ética. Aquellos en los que no importa que sean más caros, sino que simplemente están bien hechos, no se dañan tan fácilmente y duran más.

Si usted desea darle un cambio radical a su vida, que su trabajo se revalorice de manera impresionante, no debe olvidar los pequeños detalles. Ellos son los que marcan la diferencia entre un trabajo bien hecho y un trabajo eficazmente hecho.

Los pequeños detalles hacen la excelencia. El descuido de ellos produce la mediocridad, el no fijarse en esas pequeñas cosas es lo que nos lleva a incorporarnos al grupo de la mayoría que hacen las cosas por hacerlas y de esta manera cumplir con los requerimientos básicos.

Cualquier empresa esta dispuesta a pagar muy bien a aquellas personas que comprobadamente efectúan su trabajo con ética y excelencia, que no descuidan los pequeños detalles y se encargan de cerrar todos los flancos disponibles que puedan impedir que el trabajo presente fallas o defectos.

Uno de los mejores ejemplos que he conseguido de las cosas bien hechas es la estatua de la Libertad, en Nueva York.

Hoy en día podemos tomar un helicóptero desde Manhatan y sobrevolar la estatua para apreciar su majestuosidad y grandeza, siendo una de las cosas más llamativas el cabello de ella, ya que fue realizado uno por uno, cabello por cabello y colocado de tal forma que perfectamente imita una cabellera normal. Imagino que la realización de ese cabello tomo meses de trabajo, mientras los artistas lo ensamblaban de esa maravillosa manera.

Probablemente usted en este momento se encuentre pensando que eso es normal

, una obra de arte debe ser bien cuidada en todos sus detalles. Lo que quizá usted no sepa es que cuanto la estatua fue instalada, lo único que volaba eran los pájaros, en ese tiempo era imposible ver el cabello de la estatua, simplemente porque el hombre no estaba a esa altura de ninguna manera.

Ese es un ejemplo claro de excelencia. Piense por un momento cuantas cosas deja cotidianamente mal hechas, simplemente porque no se ven, esa es la actitud que debemos evitar a como de lugar. La excelencia trae consigo el éxito. Acostumbrémonos a hacer las cosas con eficacia, cuidando los pequeños detalles, que al fin y al cabo son los que marcan la diferencia.

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