El Águila y el Marketing

El Águila y el Marketing

El Águila y el Marketing. El águila es un ave, que en su especie tiene la mayor longevidad: ¡puede llegar a vivir 70 años! Sin embargo, para llegar a esa edad, a los 40 años de su vida debe tomar una dura decisión: sus uñas, ya largas y torcidas con el devenir de los años, no consiguen agarrar adecuadamente a sus presas, las cuales son su alimento, su pico alargado y puntiagudo, a esa edad se ha curveado, el grosor de su plumaje hace que sus alas sean pesadas, las cuales apuntan a su pecho, haciendo el volar muy difícil.

 

Ante esta realidad, debe elegir una de las siguientes alternativas:

morir, o vivir un doloroso proceso de rejuvenecimiento que dura 150 días. Este proceso consiste en volar a lo alto de la montaña y aislarse en su nido, luego empieza a golpearse el pico con las piedras a su alrededor, hasta arrancárselo completamente. ¡Cuando el pico nuevo le ha nacido, empieza a arrancarse sus uñas! Posteriormente, una vez que sus uñas han nacido y crecido nuevamente, comienza a arrancar su viejo plumaje. Transcurrido este proceso, después de cinco meses, realiza su famoso vuelo de renovación, ¡para posteriormente vivir 30 años más!.

Así como el águila, nosotros como individuos, debemos  analizar nuestro entorno, nuestros hábitos, creencias costumbres, etc. y resguardarnos por un tiempo, para empezar una fase de rejuvenecimiento o renovación. Este proceso consiste en desprendernos de costumbres, hábitos, creencias, tradiciones etc. que probablemente fueron buenas para una etapa de nuestras vidas, pero que probablemente no se justifican para el presente. Por la sencilla razón de que nada permanece inmutable, nada es estático. Cuando ya nos hemos liberado de las ataduras del pasado, con seguridad estaremos preparados para un proceso de rejuvenecimiento, y aprovechar sus positivos resultados.

En el marketing, debe darse un proceso similar.

Las estrategias y tácticas de ayer, aunque exitosas, probablemente hoy no generen los excelentes resultados del pasado. Las estructuras del pasado, hoy no se ajustan a las nuevas realidades cambiantes de los mercados. ¡Porque definitivamente las practicas en los mercados han cambiado!

Y esto sucede porque los consumidores alrededor del mundo hoy piensan y actúan de manera distinta a como lo hacían en la década de los 70. Las tecnologías de la información y comunicación nos acercan en el mundo a una velocidad impresionante, nos mantienen más actualizados que hace 20 años atrás. Hoy un consumidor ubicado en Botswana puede acceder a través de Internet a las ofertas de mercados ubicados en Asia, América Latina o Europa, por ejemplo. Esto implica que nuestros gustos y preferencias cambian continuamente. Agréguele a esto que el proceso de aculturación en diferentes latitudes se da a ritmos vertiginosos. En la actualidad asimilamos productos, tradiciones y costumbres que no son propios de nuestra cultura.

Y esto se da por los diferentes medios que hoy disponemos para estar informados

y acceder a mercados diversos, no importa la distancia. Si los consumidores cambian, en sus gustos, preferencias, hábitos, creencias, expectativas, etc., es labor del mercadologo identificar esos cambios, y las nuevas tendencias, y ajustar sus estrategias a estas nuevas realidades. Conocer el presente y proyectar en el futuro, serán la clave del éxito del gerente de marketing, para ello requerirá mucho monitoreo del entorno, nacional y mundial, interpretación objetiva de las realidades y cambios que identifique, así como el diseño de estrategias que permitan a la organización insertarse en las nuevas realidades de los mercados.

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