El Riesgo Disminuye con el Tiempo

El Riesgo Disminuye con el Tiempo

Este post trata de El Riesgo Disminuye con el Tiempo. Uno de los riesgos de mayor preocupación para un inversor es invertir en una compañía sin historia ni volumen. Una nueva compañía de Internet que aspira a ser una establecida en el complejo mundo de la tecnología tiene un gran riesgo. Muchas veces las posibilidades de que esa compañía se establezca y madure es de menos de un 10%.

 

En las inversiones de renta variable existen muchas clases de riesgo

Toda inversión tiene riesgo y en general contra mayor riesgo tiene un activo mayor la oportunidad de altas ganancias o pérdidas.

Uno de los riesgos de mayor preocupación para un inversor es invertir en una compañía sin historia ni volumen. Una nueva compañía de Internet que aspira a ser una establecida en el complejo mundo de la tecnología tiene un gran riesgo. Muchas veces las posibilidades de que esa compañía se establezca y madure es de menos de un 10%.

El invertir en una de esas compañías tiene el riesgo de perder toda la inversión. Este riego crediticio es fundamental. Invertir por ejemplo en JP Morgan, Citicorp, o General Motors no tiene este riesgo. Estas compañías existirán siempre de una forma u otra y su volumen y capital es tan alto que el riesgo de quiebra es prácticamente inexistente.

El segundo riesgo que mencionaré a continuación

y asumiendo que mis inversiones son en compañías sólidas, que forman parte de la estructura de esta sociedad norteamericana, hoy por hoy la de mayor fortaleza en el mundo (económicamente hablando) es el riesgo de mercado. Los mercados en sus ciclos de expansión y retroceso hacen que las inversiones suban y bajen de valor creándose en las carteras y portafolios una perdida teórica pero no asumida hasta la venta de los activos. En estos movimientos del mercado es donde el inversor padece los mayores miedos, angustias y trata de controlar esos movimientos que la experiencia nos indica es una tarea prácticamente inútil. El elemento psicológico e irracional de los movimientos a corto plazo es imposible de dominar a pesar de la experiencia que el inversor o asesor de inversiones tenga. Este riesgo real tiene un gran amigo en su existencia, el tiempo.

Sentado ante mi computadora voy a uno de mis sitios favoritos en Internet.

Aquí puedo ver los rendimientos de acciones, bonos y letras de tesoro desde 1960 hasta 1998. La información que observo es que las inversiones que dan mejores resultados al inversor son aquellas que tienen mayor probabilidades de perder en un año determinado.

Por ejemplo, las acciones han dado un promedio del 12.00%, bonos (de calidad) 7.70% y las letras del tesoro 6.20%. Obviamente si un inversor desea ganar lo máximo debe haber estado en acciones (stocks), pero las posibilidades de perder en un año determinado son mayores que los otros dos activos. En ocho de esos 39 años el mercado de acciones perdió (el peor año 1974, un 26.50%). Un inversor en bonos solo perdió en dos años de esos 39 (el peor año 1994, un 3.50%). Los inversores en letras del tesoro nunca perdieron en sus inversiones (el peor año 1961, ganancia del 2.10%). Muchos estudios similares dan más o menos el mismo resultado histórico.

¿Hay alguna solución para este dilema? De hecho existe

. El secreto de reducir el riesgo de estas inversiones de renta variable y de paso recibir altas compensaciones es el mantener las mismas un largo tiempo. El riesgo de las acciones disminuye con el tiempo. Usando el mismo “worksheet interactivo”‘ de Vanguard se puede observar que el inversor que mantiene inversiones en acciones durante cinco años perdió valor a su inversión solo en dos de los 35 periodos de cinco años durante ese tiempo. Inversores que mantuvieron la inversión durante 10 años nunca perdieron valor en sus inversiones en las treinta décadas del ese periodo de tiempo.

Mi conclusión final es expresar la importancia del tiempo en las inversiones.

El ser humano tiende a querer y ver resultados inmediatos, esa impaciencia junto al miedo de las inversiones hace con mucha frecuencia cometer errores muy importantes con grandes pérdidas. Es fundamental establecer el horizonte en las inversiones de renta variable. La edad es un concepto relativo en estos días cuando la vida se extiende gracias a los adelantos de la medicina. Leía el otro día que para una persona de 65 años recién retirada, el horizonte de sus inversiones de 20 años más necesita una posición en renta variable del 60.00% aproximadamente. Es importante invertir en calidad y compañías de calidad pronto con fondos no necesarios y dejar que el tiempo haga crecer los mismos. El control del miedo y la impaciencia es la mejor táctica. El tiempo que es el enemigo de la vida puede ser también el mejor amigo de las inversiones.

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