Frases de Edgar Allan Poe

Frases de Edgar Allan Poe

Frases de Edgar Allan Poe

Fue bautizado como Edgar Poe en Boston, Massachusetts, y sus padres murieron cuando era niño. Fue recogido por un matrimonio adinerado de Richmond, Virginia, Frances y John Allan, aunque nunca fue adoptado oficialmente.

Fue cultor y el primero en incursionar en los relatos cortos en su país, introdujo notables cambios en la tradicional novela gótica, siendo los relatos de terror en los que especialmente se destacó.

También se lo considera como el primer autor de historias de detectives, sentando, de alguna manera, las bases del género de ciencia ficción.

A partir de este momento, a su quehacer como escritor le suma otras facetas como autor de artículos para el periódico Southern Baltimore Messenger y para diversas revistas de Filadelfia y de Nueva York y también críticas literarias que le reportarían una notable popularidad.

Frases de Edgar Allan Poe

 

Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá; y toda religión surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.

 

El mejor jugador de ajedrez del mundo no puede llegar a otra cosa que ser simplemente el mejor jugador de ajedrez.

 

Es de ninguna manera una fantasía irracional que, en una existencia futura, vamos a mirar a lo que creemos que nuestra existencia actual, como un sueño.

 

Las palabras no tienen el poder de impresionar la mente sin el exquisito horror de su realidad.

 

Si quieres olvidar algo en el acto, haga una nota poniendo que hay que acordarse de eso.

 

Un aspecto de austera, profunda e irremediable melancolía se cernía y lo invadía todo.

 

¡Eran más negras que las alas del cuervo de la tempestad!

 

No espero ni pido que alguien crea en el extraño, aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia.

 

En un caso de cien, un asunto se discute porque es oscuro, en los noventa y nueve restantes es oscuro porque se discute excesivamente.

 

La materia existe sólo como atracción, repulsión: atracción y repulsión son materia.

 

La sentencia, la temida sentencia de la muerte fue la última frase que llego a mis oídos.

 

Y Cosecharon los frutos maduros de su perdición.

 

Los más sombríos, los más malignos de todos los pensamientos eran acariciados por mi mente.

 

La tristeza de mi humor de costumbre se acrecentó hasta hacerme aborrecer a todas las cosas y a la humanidad entera.

 

Nunca he llegado a saber si la risa engorda a la gente o si la gordura predispone a la broma.

 

No estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.

 

El mismo acto de escribir fuerza al pensamiento a hacerse lógico.

 

Bajo tales tormentos sucumbió lo poco que había de bueno en mí. Infames pensamientos convirtiéndose en mis íntimos.

 

No soporto la idea de que el universo tenga que destruirse cada vez que te marches.

 

Pero nos amamos con un amor que era más que amor.

 

Me había convertido en un esclavo preso en las redes del opio, y mis trabajos y mis planes cobraron el color de mis sueños.

 

Todas las obras de arte deben empezar por el final.

 

Si se me pidiera que definiera en pocas palabras el término arte, lo llamaría la reproducción de lo que los sentidos perciben en la naturaleza a través del velo del alma.

 

Los ingeniosos poseen siempre mucha fantasía mientras que el hombre verdaderamente imaginativo es siempre un analista.

 

Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que se escapan a los que sueñan sólo de noche.

 

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.

 

Porque la tortuga tiene los pies seguros, ¿es ésta una razón para cortar las alas al águila?

 

Todo movimiento, cualquiera que sea su causa, es creador.

 

¿No tenemos en nosotros una perpetua inclinación, pese a la excelencia de nuestro juicio, a violar lo que es la ley, simplemente porque comprendemos que es la ley?

 

Puede decirse que es un defecto ser demasiado profundo. La verdad no siempre está dentro de un pozo.

 

La vida real del hombre es feliz principalmente porque siempre está esperando que lo sea pronto.

 

Me volví loco, con largos intervalos de horrible cordura.

 

El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.

 

En los corazones de los hombres más temerarios hay cuerdas que no se dejan tocar sin emoción.

 

No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente de lo que lo fuera hace 6.000 años.

 

Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce al error.

 

Y en la profunda oscuridad permanecí largo tiempo atónito, temeroso… Soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido a soñar jamás.

 

La belleza de cualquier clase en su manifestación suprema excita inevitablemente el alma sensitiva hasta hacerle derramar lágrimas.

 

La enorme multiplicación de libros, de todas las ramas del conocimiento, es uno de los mayores males de nuestra época.

 

Y de pronto me dominó la calma y me quedé sonriendo al brillo de la muerte, como un niño con una chuchería nueva.

 

Las cuatro condiciones para la felicidad: el amor de una mujer, la vida al aire libre, la ausencia de toda ambición y la creación de una belleza nueva.

 

La infancia conoce el corazón humano.

 

La música, cuando va acompañada de una idea placentera, es poesía.

 

Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles.

 

Todo movimiento, cualquiera que sea su causa, es creador.

 

Es imposible imaginar un espectáculo más nauseabundo que el del plagiador.

 

Los cabellos grises son los archivos del pasado.

 

Para mí la poesía no ha sido un propósito, sino una pasión.

 

En la crítica seré valiente, severo y absolutamente justo con amigos y enemigos. Nada cambiará este propósito.

 

Otros amigos ya han volado lejos de mí; hacia la mañana, también él me abandonará como mis antiguas esperanzas.

 

La estupidez es el talento para la equivocación.

 

Sueño, esos pedacitos de muerte. ¡Como los odio!

 

La corrupción del gusto forma parte de la industria de los dólares y hace juego con ella.

 

Para nada me asusta el peligro, pero si la consecuencia ultima: el terror.

 

Tengo una gran fe en los tontos, autoconfianza le llaman mis amigos.

 

El terror de mis relatos proviene de la densa oscuridad de mi corazón.

 

Cree solo en la mitad de lo que veas y en nada de lo que escuches.

 

No tengo fe en la perfección humana. El hombre es ahora más activo, no más feliz, ni más inteligente, de lo que lo fuera hace 6000 años.

 

La mocedad es un sol de verano.

 

Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.

 

Deseo poder escribir algo tan misterioso como un gato.

 

El ajedrez es una frivolidad primorosa.

 

El hombre es un animal que estafa, y no hay otro animal que estafe fuera del hombre.

 

Lo importante es saber lo que debe ser observado.

 

Los pioneros y misioneros de la religión han sido la causa real de más conflictos y guerras que todas las demás clases de la humanidad.

 

Nunca huyas del amor; te alcanzara.

 

¿Dónde está el hombre que ha cruzado, y con éxito, toda la amplia extensión de las ciencias morales, físicas y metafísicas?

 

Nos amábamos con un amor que era más que amor.

 

No se sabe lo que es el consuelo del corazón sino cuando nos quedamos solos.

 

En una noche como esta, un hombre vive, vive un siglo entero de vida ordinaria; y no cambiaría yo esta arrebatadora delicia por todo ese siglo de vida común.

 

Más cuerdo es el que acepta su propia locura.

 

Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza.

 

El demonio del mal es uno de los instintos primeros del corazón humano.

 

En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.

 

El hombre que quiere contemplar frente a frente la gloria de Dios en la tierra, debe completar esta gloria en la soledad.

 

A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.

 

La muerte de una mujer hermosa es, sin duda, el tema más poético del mundo.

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