Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional es la capacidad para conocer las propias emociones (reconocer un sentimiento mientras ocurre); esto es darse cuenta de tus emociones en el acto.
Guiar las emociones (manejar sentimientos para que sean adecuados), no dejarse llevar, si no mas bien llevar las emociones adecuadamente.

Controlar la propia motivación (ordenar emociones al servicio de un objetivo). De nada sirven emociones como la tristeza y el miedo. Si se quiere tener motivación para conseguir algo en la vida, con ayuda de la inteligencia emocional se pueden controlar la motivación a través de emociones acordes con el proceso que se vive

 

Una forma de interactuar con el mundo

La Inteligencia emocional es  que tiene muy en cuenta los sentimientos; y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. Ellas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.

Cuando hablamos de Inteligencia Emocional podríamos desarrollar personalmente un ejercicio de reafirmación y redirección de Visión, Misión y Valores Personales, Familiares, Profesionales y Ciudadanos; a través de preguntas activas simulaciones y visualizaciones de las cosas que influyen filosóficamente en nuestra vida, sueños y principios sobre las cuales basamos nuestro actuar.

Hombres y mujeres con una inteligencia emocional desarrollada

Hombres y mujeres con una inteligencia emocional desarrollada se comportan:

Sociales y alegres; con una notable capacidad de compromiso; asumiendo responsabilidades; siendo solidarios’ expresando sentimientos abierta y adecuadamente y comunicándose en forma fluida. Todas las emociones son; en esencia, impulsos que nos llevan a actuar; programas de reacción automática con los que nos ha dotado la evolución.

La misma raíz etimológica de la palabra emoción proviene del verbo latino movere (que significa «moverse») más el prefijo «e-», significando algo así como «movimiento hacia» y sugiriendo, de ese modo; que en toda emoción hay implícita una tendencia a la acción. Basta con observar a los niños o a los animales para darnos cuenta de que las emociones conducen a la acción; es sólo en el mundo «civilizado»; de los adultos en donde nos encontramos con esa extraña anomalía del reino animal en la que las emociones y los impulsos básicos que nos incitan a actuar parecen hallarse divorciadas de las reacciones.

La aparición de nuevos métodos para profundizar en el estudio del cuerpo Y del cerebro

Confirma cada vez con mayor detalle la forma en que cada emoción predispone al cuerpo a un tipo diferente de respuesta.

Rabia

Enojarse aumenta el flujo sanguíneo a las manos; haciendo más fácil empuñar un arma o golpear a un enemigo; también aumenta el ritmo cardiaco y la tasa de hormonas que;  como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para acometer acciones vigorosas.

Miedo

En el caso del miedo, la sangre se retira del rostro (lo que explica la palidez y la sensación de «quedarse frío») y fluye a la musculatura esquelética larga – como las piernas, por ejemplo – favoreciendo así la huida. Al mismo tiempo, el cuerpo parece paralizarse; aunque sólo sea un instante; para calibrar; tal vez, si el hecho de ocultarse pudiera ser una respuesta más adecuada.

Las conexiones nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan también una respuesta hormonal que pone al cuerpo en estado de alerta general; sumiéndolo en la inquietud y predisponiéndolo para la acción, mientras la atención se fija en la amenaza inmediata con el fin de evaluar la respuesta más apropiada.

Felicidad

Uno de los principales cambios biológicos producidos por la felicidad; consiste en el aumento en la actividad de un centro cerebral que se encarga de inhibir los sentimientos negativos; y de aquietar los estados que generan preocupación; al mismo tiempo que aumenta el caudal de energía disponible.

Amor

Los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el sistema nervioso parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de «lucha o huida»propia del miedo y de la ira).
La pauta de reacción parasimpáticaligada a la «respuesta De relajación»engloba un amplio conjunto de reacciones que implican a todo el cuerpo; y que dan lugar a un estado de calma y satisfacción que favorece la convivencia.

Tristeza

La principal función de la tristezaconsiste en ayudarnos a asimilar una pérdida irreparable (como la muerte de un ser querido o un gran desengaño). La tristeza provoca la disminución de la energía y del entusiasmo por las actividades vitales especialmente las diversiones y los placeres y, cuanto más se profundiza y se acerca a la depresión, más disminuye el metabolismo corporal.

Ansiedad

La ansiedad  es la respuesta de anticipación involuntaria del organismo frente a estímulos que pueden ser externos o internos, tales como pensamientos, ideas, imágenes que son percibidos por el individuo como amenazantes

Actualmente

Actualmente los grandes y constantes cambios en todas las esferas de nuestra existencia en la que se nos exige estar preparados para enfrentarlos; ya que estos cambios cada día son mayores, más rápidos, más violentos, mucho más traumáticos, más ligados a un ambiente de gran incertidumbre, de una competitividad que no se había tenido antes motivada a la globalización que le impone todo tipo de exigencias a las organizaciones; ocasionando riesgo a su personal a veces sin tomar conciencia de el;  nuestra salud física y emocional, buscando el Desarrollo y Talento como tal, podríamos llamarlo el tema clave dentro de las organizaciones protagonistas.

Recordando que ante todo somos seres humanos, que tenemos necesidades y metas, las aceptemos, o no racionalmente. Una de las necesidades principales es el vació personal de emociones, sentimiento y caricias que deben ser llenados, ya que esto determina y organiza todos los procesos mentales y comportamiento total direccionado con motivación al logro.

 

Evolución de la Inteligencia Emocional

La historia de la inteligencia humana puede explicarse como el empeño del cerebro humano en buscar formas eficientes de comunicarse consigo mismo.

Cuando el primer ser humano trazó la primera línea, precipitó una revolución en la conciencia humana; una revolución cuyo estadio evolutivo más reciente está constituido por el mapa mental.

Los seres humanos se dieron cuenta de que eran capaces de exteriorizar sus “imágenes mentales” internas, la evolución fue más rápida.

Con las primeras representaciones hechas por los primitivos aborígenes australianos en las cavernas; los trazos iniciales se fueron convirtiendo paulatinamente en pinturas.

A medida que las civilizaciones evolucionaban, las imágenes comenzaron a condensarse en símbolos y, más tarde; en alfabetos y guiones; así sucedió con los caracteres chinos o los jeroglíficos egipcios. Con el desarrollo del pensamiento occidental y la creciente influencia del imperio romano; se completó la transición de la imagen a la letra. Y posteriormente; a lo largo de dos mil años de evolución; el poder nada desdeñable de la letra adquirió primicia sobre la momentáneamente
encarecida imagen.

Los primeros seres humanos

Así pues, los primeros seres humanos que hicieron marcas estaban señalando, literalmente, un salto gigantesco en la evolución de nuestra inteligencia, porque así exteriorizaban los primeros indicios de nuestro mundo mental.

Al hacerlo, no sólo fijaban sus pensamientos en el tiempo y en el espacio, sino que además capacitaban el pensamiento para que pudiera abarcar esas mismas dimensiones. Entonces; la inteligencia humana ya pudo empezar a comunicarse consigo misma a través de las extensiones infinitas del tiempo y del espacio.

En su evolución, los símbolos, las imágenes y los códigos terminaron por configurar la escritura, y ese principalísimo avance fue la clave de la aparición y de la evolución de civilizaciones destacadas;  tales como las de Mesopotamia y de China,; cuyos habitantes disfrutaron de evidentes ventajas sobre aquellos otros pueblos que todavía estaban por llegar al estadio de la escritura;  y por ese motivo no tuvieron acceso a la sabiduría y al conocimiento que nos legaron las grandes mentes del pasado.

Reunir información

Tal y como las aguas de un ancho río tienden a acelerarse cuando se ve forzado a discurrir por un cauce estrecho;  la tendencia a reunir información ha ido acelerándose a lo largo de los siglos, hasta dar origen a la actual “explosión informativa”.

En épocas recientes, esta “explosión” ha sido causada, en parte, por el supuesto de que la escritura es el único vehículo adecuado para el aprendizaje, el análisis y la diseminación de la información.

Si efectivamente escribir es la mejor manera de adueñarse de tal información; de analizarla y de transmitirla; ¿por qué hay tantas personas que tienen problemas en los campos del aprendizaje, el pensamiento, la creatividad y la memoria?; ¿por qué se quejan de una incapacidad básica; de pérdida de la confianza en sí mismas, de disminución del interés y de reducción de sus poderes de concentración, memoria y pensamiento?

Reacciones habituales

Entre las reacciones habituales ante tales problemas cabe incluir la auto denigración; la disminución del rendimiento, la apatía y la aceptación de reglas rígidas y dogmáticas; factores todos que obstaculizan aún más el funcionamiento natural del cerebro.

Hemos convertido la palabra, la oración, la lógica y el número en los pilares fundamentales de nuestra civilización; con lo cual estamos obligando al cerebro a valerse de modos de expresión que lo limitan,; pero que (tal es lo que suponemos) son los únicos correctos.

Los grandes cerebros usaron efectivamente una mayor proporción de su capacidad natural; y de que (a diferencia de sus contemporáneos que usaban un pensamiento más lineal) estaban empezando a volverse intuitivamente de los principios del pensamiento irradiante y de la cartografía mental.

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8 respuestas a «Inteligencia Emocional»

    1. Soy docente universitaria en Argentina y creo que estas competencias son esenciales para generar un transformación social integrada y productiva.
      Quisiera recibir el curso de Inteligencia Emocional

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