Lao Tse

Lao Tse

Lao Tse. El nombre real era Li Er. Según la leyenda Lao Tse instruyo a Confucio. Esto trajo una confusión acerca de su nacimiento. Pareciera que Lao Tse fue un  filósofo anónimo del siglo IV a.C. quien atribuyó todo su trabajo a este sabio .

Vamos a hablar de la leyenda: Lao Tse nació en la provincia de Henan y fue bibliotecario de la corte. Se dice  que escribió el famoso Tao Te-King, o Libro de la Vía y de la Virtud, tratado filosófico chino.

Después de esto se dice que abandonó China para trasladarse a un lugar desconocido de Occidente. Montando un búfalo de agua, a través del estado de Qin. Cuando llegó al paso de Shanggu, el guardián -al que una fuente llama Yinji y otra Luanyin- reconoció al ilustre filósofo. Le suplicó que se quedase un año en su casa, antes de marcharse al destierro y escribiese un libro exponiendo su doctrina. El maestro se dejó convencer, escribiendo el Dao De Jing, y después marchó más al Oeste, adentrándose en el país de los Bárbaros, donde su rastro se pierde para siempre. Hasta entonces, Laozi sólo había propagado su filosofía oralmente.

El Tao Te-King es la obra literaria más traducida del chino y tuvo una enorme influencia en el pensamiento y la cultura oriental.

El libro  cuenta con tan sólo 10.000 caracteres; fue redactado hacia el 300 a.C. y es  una antología, la cual  recoge antiguas enseñanzas.

Este gran libro puede ser leído como un largo poema, ya que esta compuesto en rimas.

Enseñanzas del Tao-Te-King

El camino (dao) del mundo se realiza con mayor aprovechamiento abandonando las categorías y los valores en favor de la percepción espontánea.

El sabio busca “no hacer nada” (wu wei) y deja que las cosas sigan su curso natural; así, como estaba destinado a un monarca, al rey que pretenda ser inteligente y apto se le recomienda que mantenga a su pueblo en la sencillez y la pasividad para que así pueda amoldarse a la naturaleza, auténtica meta del hombre.

Relatos y mitos posteriores integraron a Lao-tsé en la religión china, convirtiéndole en una deidad principal de la religión taoísta que revelaba los textos sagrados a la humanidad; algunas leyendas sostienen que tras salir de China se convirtió en Buda.

Fundador del taoísmo

Autor del Tao Te Ching, Lao Tsé es el padre de una filosofía eterna, que sigue hoy igual de vigente que cuando él vivía. El pensamiento oriental no puede entenderse sin las enseñanzas de este filósofo, unas guías inestimables para vivir la vida de acuerdo a la naturaleza y alcanzar la serenidad del alma.

El Tao

Traducido como “el camino” o “la vía”, el Tao es el orden innombrable, inmanente, del universo. La ley eterna que lo aglutina todo: lo vivo y lo inerte, lo real y lo místico, lo concreto y lo abstracto. Las enseñanzas de Lao Tsé nos llevan a comprender el Tao y vivir conforme a él.

Causa y efecto

 Todo lo que vemos es fruto de la dinámica causa-efecto. El universo y todo lo que en él existe –tanto si lo conocemos como si no– está sometido a la mutación y el cambio perpetuo que establece el Tao. No podemos ignorarlo, y sólo aceptándolo y viviendo conforme a sus reglas podemos vivir plenamente.

El yin y el yang

 Son dos conceptos que representan la dualidad y el continuo cambio que gobierna el Tao. Todo concepto, pensamiento u objeto, tiene un complemento opuesto a él que existe, a su vez, en sí mismo y que es condición indispensable para definirlos a ambos: frío/calor, seco/húmedo, femenino/masculino, actividad/pasividad, etc.

Taijitu

 Es la forma más conocida de representar el yin y el yang. El famoso círculo divido en dos mitades curvilíneas (blanca y negra) con un punto de su opuesto en el interior. Ha pasado de ser un icono meramente descriptivo de la filosofía taoísta a entrar en el pop art y aparecer en todo tipo de merchandising.

Tao Te Ching

Uno de los libros más famosos y antiguos de la historia, el Tao te Ching o El libro del Tao, es la obra en la que Lao Tsé explica el funcionamiento del Tao y la manera en que los hombres pueden adaptar su vida al mismo, para así vivir conforme a su naturaleza. Es también el libro más vendido y traducido de Oriente.

Vida virtuosa

 Lao Tsé establece una serie de virtudes que hemos de tener para vivir conforme al Tao, y entre ellas están: la piedad, la magnanimidad, la abnegación, la honestidad, la introspección, la inactividad y la enseñanza. También hay vicios que hemos de evitar, como por ejemplo: la violencia, la codicia, los prejuicios y la aceptación de convencionalismos, tabúes y normas sociales sin averiguar si están en consonancia con el Tao.

La no-acción

 Un principio taoísta que nos recuerda a los estoicos griegos. Lao Tsé nos invita a aceptar lo que sucede a nuestro alrededor y a no intentar dominar el mundo. Este se rige por el Tao, que es perfecto, y está lejos de nuestro control. Si intentamos dominar el Tao, lo perderemos.

Libertad

Todo lo forzado es erróneo. El ser humano ha de vivir libre, sin ataduras. Sólo de esa manera podemos vivir en armonía con el Tao y alcanzar la plenitud. Aquello que nos cuesta, que no nace de la pasión, es erróneo, según Lao Tsé. El camino del Tao es fluido, fácil, porque está en consonancia con nuestra naturaleza. Si algo nos frena, es probable que debamos replantearnos nuestras premisas, puede que caminemos en la dirección equivocada…

Ausencia de dominio 

Hemos de confiar en el Tao y dejar que siga su curso libremente. Somos nosotros los que hemos de adaptarnos a él y no al contrario.

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